jueves, 9 de febrero de 2012

Parientes Que Uno No Elije


Ha pasado una semana ya desde que enterramos al Juan Carlos, mi tio, primo de mi viejo. Un compadre buena gente, amistoso y leal como no hay dentro del arbol genealógico de mi familia paterna. Sufría ezquizofrénia, su diario vivir lo supongo una tortura, en medio de pastillas, bajones y la soledad en la que estaba despues del abandono de su familia mas cercana: sus hermanos y su maricona hija de la misma edad mía que estudia en santiago y sentía verguenza de tener un padre enfermo. Practicamente, solo tenía a mi papá, y por tanto siempre visitaba nuestra casa para que le corte el pelo. Mi viejo nunca le cobraba, pero el siempre llegaba horas mas tarde con un par de chelas a modo de pago. Fué el ÚNICO de los familiares de mi viejo que, a pesar de sus momentos de escaza lucidez, se acordó de mi hermana cuando esta cayó enferma. el UNICO que se acordaba de nosotros para cumpleaños y navidad (siempre nos regalaba calcetines) y el único que me saludaba en la calle cuando me veía. Por todo esto y muchas cosas mas, era el único familiar paterno (además de mi padre, claro) al cual yo le tenía respeto.
 Se suicidó ahorcandose al techo. Lo pillaron 7 dias después, cuando los vecinos y nosotros comenzamos a echarlo de menos. el contexto de su suicidio era triste: Su hermano mayor, quien vivía con él, lo abandonó porque no tuvo los huevos suficientes para hacerce cargo de un familiar enfermo. Una de sus hermanas vive en una población cercana y nunca lo iba a visitar y una tercera vive en argentina y vino esos mismos dias a pasear a chile, pero a pesar de haber estado en la ciudad, nisiquiera se dignó a visitarlo. Radiografía conocida por mi papá quien tuvo que hacerse cargo de mis abuelos frente a la incompetencia de sus hermanos. A veces creo que mi viejo fué adoptado.

 Seré despiadado al hablar de ciertos personajes que coinciden sanguineamente conmigo, porque creo que son gente mala. Mi vida familiar se divide en dos: la materna, que es mítica, con un crisor de personalidades distintas, que chocan a veces en cosmovisiones, pero que siempre tienen el concepto de Familia muy bien tomado en cuenta. Nos estimamos todos, a pesar de lo diferentes que somos. Siempre que tenemos problemas, alli están ellos. Somos muchos rios con diferentes nombres pero que al final siempre desembocan en un mismo mar. Los Pimpinela incluso nos hicieron un tema. Pero está el otro lado, que es como lado oscuro. Gente muy pudiente económicamente pero a la vez muy rasca y mala leche, además de traidora. La abrupta muerte de Juan Carlos vino a desnudar las miserias humanas de tantos de ellos. Solo a un descriteriado e ignorante se le podría ocurrir dejar solo a un hermano con esquizofrenia, entendiendo como ignorante a aquel homo sapiens que no quiere saber lo que por obligación debe saber. Se me viene a la cabeza las imagenes de la señora de Peñalolén que ante el abandono de sus hijos y la falta de comida, se comenzó a comer su propia feca. y asi como me parece hipocrita la imagen de esos hijos culpando al municipio por el estado de salud de su madre, también cuestiono de la misma manera la poca autocritica de este grupo de parientes culpando al destino y al demonio del suicidio de su hermano.

 Ir al velorio me costó, porque no quería verle las caras. Mi viejo tampoco quría toparse con estos viejos, pero la partida de Juan Carlos fue algo demasiado terrible para nosotros. Nunca había visto a mi viejo con tanta pena, nisiquiera para cuando murieron mis abuelos. Nunca lo vi contarme la noticia con los ojos llorosos. Esta semana vi a mi papá mas cansado que otra veces, mas desganado y con menos ganas de cagarse al sistema desde su puesto de trabajo. Nunca en mi vida lo había visto asi. Por eso fuí a su velorio, mas que nada para presentar mis respetos a su persona. No estaba ni ahi con entregarle condolencias a sus hermanos y sobrinos. Prácticamente toda la familia estaba reunida, y no es casualidad que se junten solo cuando hayan muertos de por medio. Corren rápido los rumores, y uno de los mas fuertes decía que Juan Carlos estaba juntando una considerable suma de dinero para ayudar económicamente a su hija, la avergonzada que vive en santiago. Era su deseo póstumo, que dudo que sus lucrosos hermanos cumplan.

Sentado ahi, frente al feretro, ves a esos tios y primos que nunca te han pescado, con los cuales intentaste en algun momento de tu vida tener una relación de familia, pero que te han olvidado. Me di cuenta de que para muchos de estos tipos la familia son medallas dependiendo de lo exitoso que sean y solo un numero si  no salvan a nadie. Te enteras de escabrosos y negros pasados de algunos de ellos, te sorprendes cuando sabes que uno de tus parientes sentado al frente tuyo fue sapo de la CNI y que la vieja charlatana que está atrás entregó a un sobrino a los militares para la dictadura. No me dan ganas de conocerlos, por mucho que mis pàdres me los presenten, solo por cortesía. Algunos nisiquiera se saben mi nombre, ni lo que hago, ni quien soy. Lanzan bromas pesadas, que yo, solo por respeto a Juan Carlos, no respondo como debiera.

No se si estos dias les ha brán servido para hacer un autoanalisis de la situiacion, y darse cuenta de los graves errores que cometieron al dejar solo a su hermano enfermo. ¿Sentirán culpa? ¿los carcomerá el remordimiento? Tengo motivos de sobra para dudar de aquello. Y si llegara a ser asi, creo que fué porque Juan Carlos con su acción vino a darles una gran lección de vida. De todos modos no me interesa, como decidí que ya no me interesa nadie de ellos. Me cansé de hacerles ver que existo, de tener que andarles avisando cuando nesecitamos ayuda y decepcionarnos cuando no les importa. Creo tener un valor como persona bastante aceptable como para andar mendigando atención, y creo que a mi alrededor hay gente que me valora mas de lo que yo creia. De eso me he dado cuenta estos ultimos meses, y es satisfactorio. Si alguno de ellos quisiera saber de mi, ahi está mi facebook, mi telefono, mi email, mi blog, mi twitter, mi casa, mi calle, mi población. Harán un esfuerzo si el interes es de verdad, y lo valoraré. Y a los que no, simplemente vayanse a la Conchadesumadre. Vivan su mundo de mierda pudriendose por dentro y cagandose entre ustedes.

2 comentarios:

The Addict dijo...

Tengo una situación muy parecida, pero a la inversa. Mi familia paterna es a tu materna como tu materna a mi paterna. Y es una verdadera lástima, porque adoro a mis abuelos maternos y a dos o tres de sus respectivos hermanos. Pero ni hablar del resto: Ególatras envidiosos que podrían dejar morir a un familiar por conservar su dinero; que a vóx pópuli practican artimañas supersticiosas para desear daño y sufrimiento a sus parientes (en las que no creo, pero ahí ahí está la intención), y que luego se ofenden si no los tomas en cuenta; y lo peor: hipócritas que gritan al mundo lo bueno que es vivir en familia. Al menos me queda mi verdadera familia... (ups)

Un saludo.

Soy una papa dijo...

Es muy triste ver ese tipo de situaciones, mi familia solía ser buena, o eso veía yo cuando niña, pero cuando empecé a crecer noté que con mi mamá no éramos queridas. Cuando pedimos ayuda nos niegan o nos hacen la vista gorda, o usan el típico argumento de que no tienen tiempo. Es realmente desesperanzador ver que las personas miembros de una misma familia sean capaces de actos tan antinaturales, porque eso es lo que son. Hemos llegado a un punto en el que no importa si eres hermano o sobrino, te van a cagar igual. Entiendo tu situación, es incómodo y muy tenso. Mi madre desde hace años está enferma de Fibromialgia, y vive tomando remedios para no sentir dolor y controlar su estado anímico. Mis tíos sólo dicen que ella llama la atención y que lo que ella padece no existe. Ha sido bastante sacrificado tener que cuidar de ella cuando se siente mal, pero no me arrepiento. Quiero que ella sepa que no está sola y que hay gente que la quiere. Es realmente penoso tu post, por el contexto, pero me ha servido para reflexionar. Tal vez el señor Juan Carlos tenía una vida de mierda, pero usted y su círculo familiar hicieron lo que sus corazones dictaban, y ese es un amor que hoy en día muy pocos entregan.