domingo, 8 de junio de 2014

Las Víctimas del Mundial


Hay dos cosas que son devastadoras para cualquier país: 1) la pobreza ; y 2) la estereotipación que hace el mundo de su cultura. Porque los gobernantes de Brasil han logrado durante décadas, tapar la triste cara de la miseria de su pueblo bajo un manto de caipirihnas, sambas, minas culonas en bikini, carnavales, luces y fútbol. Y esto último es algo increíble: Quien hubiera pensado en décadas pasadas que el pueblo brasileño se levantaría contra el fútbol, su deporte estrella. Mucho menos habrían pensado que se iban a levantar contra un Mundial. Manifestaciones, represión, pobreza, indios con sus lanzas enfrentándose a la policía, niños acribillados en las noches por los policías, turismo de la pobreza con gringos subiendo a las favelas como si fueran museos, y el cansancio del brasileño común de seguir manteniendo la pose de alegría frente a las cámaras del mundo. Imágenes que son bastante mas comunes en el Brasil de hoy y que quizá no se harían públicos si no existieran las redes sociales. De otra forma, seguiríamos en la mente con la imagen del negrito feliz bailando samba mientras domina una pelota. 

Amo mirar futbol, amo los mundiales, porque se viven con un nervio especial. Pero este mundial es dañino. Le ha hecho un tremendo daño a sus habitantes. Han habido despojos de tierra para construir estadios. Ha habido una limpieza social a punta de balas que avergonzaría al propio Pinochet. Y hablamos de un gobierno socialista. Las altas élites del fútbol mundial se jactan de que su deporte es el deporte del pueblo. Se jactan de que los grande ídolos son llevados a la cima por el pueblo. Se jactan de que el principal motor del triunfo de un equipo es el aliento del pueblo. Pueblo por aquí, pueblo por allá. Pero es el pueblo el que se siente aplastado en sus demandas sociales por la publicidad de un evento deportivo, y estos ídolos, ciegos en su ego, se hacen los sordos. Pelé es un viejo imbécil. Viendo los problemas sociales urgentes que tiene su país, viene a retar a la gente y a exigirles que apoyen el mundial y que apoyen a su selección. Viejo Pelé: tu selección ha ganado cinco veces el campeonato mundial, pero la pobreza sigue ahí. ¿De que le ha servido al pueblo apoyar a su selección? ¿ah?

Este mundial fue realizado exclusivamente por razones de ego deportivo. Fue hecho a la medida de la selección brasileña, para que salga campeona. Esa selección egocéntrica, con jugadores fomes o pencas, con payasos mediáticos como Neymar, que aparte del gran aparataje publicitario detrás suyo, no tiene mayor mérito deportivo. Quiero que pierda Brasil este mundial. Que Chile le gane en octavos, ojalá por goleada. Que el pueblo brasileño se decepcione de su equipo y se comience a enrabiar por echar tanta plata fiscal a la basura en un mundial que no se ganó. Si gana Brasil, nuevamente los problemas sociales caerán cubiertos por ese manto de estereotipos falsos. Si pierde, va a quedar la cagada. La gran cagada. Y a veces, en momentos de crisis, es bueno mandar todo a la chucha y que muchas cosas empiecen otra vez. 

martes, 27 de mayo de 2014

jueves, 17 de abril de 2014

Twitter, El incendio y los Mal Agradecidos de Siempre


El incendio en Valparaiso fue horrible. Fue como una bomba nuclear devastando las casa de los pobres mientras el precioso patrimonio cultural tan cotizado por los turistas quedaba intacto, para alivio de ellos. No estoy muy seguro de si pasará en otros países que han sufrido catástrofes como estas, pero siempre que pasan, levantan la voz los que siempre tuvieron razón en reivindicar ciertas importantes reformas sociales, como viviendas de calidad y un plan urbanístico sin guetos sociales; al mismo tiempo que se levantan aquellas voces que quieren acallar a los primeros, gente con conflictos de intereses económicos y políticos, y para eso revientan y contaminan el ambiente con el ruido sensacionalista de la televisión y el papel cuché del diario LUN y La Cuarta. Por eso es que las tragedias pasan, damos vuelta la página y en 10 años mas tenemos otra cagada humana en donde para variar los mas perjudicados, por no decir los únicos, son los pobres. 

Si hay una cosa que me ha molestado de algunos famosos es la falta de respeto que le tienen qa las redes sociales, en específico a twitter. Minimizan su impacto en la sociedad, ya sea porque las tendencias de opinión no los favorecen o simplemente porque son unos burros digitales. Ningunean a los twitteros tratándolos de cobardes y de que critican desde lacomodidad de su escritorio. Me carga la soberbia de estos weones, porque están profundamente equivocados. Ellos mas que nadie saben la importancia de twitter, porque hacen todos los dias de twitter su principal fuente de información al momento de llenar la pauta de sus programa. Sebastián Esnaola critica a los twitteros cuando en su programa, Vigilantes, los twitteros le arman la pauta a él, a su animador (Copano) y a la histérica de la Margarita Hantke. Claudio Fariña se enoja porque le decimos que es un pésimo periodista y nos insulta y Rafael Gumucio, el pseudointelectualoide que cree que es intelectualmente chistoso e irreverente, comparó a twitteros y animalistas con Hitler.

Está demás decir lo que voy a decir, porque todos lo notaron, pero las primeras ayudas para los damnificados en Valparaiso fueron organizadas por twitter. Hay una organización llamada Twitteros Solidarios que a las pocas horas de comenzado el incendio ya estaba recolectando cosas. Por twitter se armaron las primeras caravanas de jóvenes de la JJCC que partieron a Valparaiso apenas comenzaba a salir el sol del 13 de abril. Twitter actuó mas rápido que los políticos. Llamó primero a los bomberos y camioneros de otras ciudades a partir a ayudar a la costa. En cierta medida podemos decir que twitter llegó a Valparaido antes que Bachelet. Twitter denunció a los acaparadores, tanto del terremoto de iquique como los de Valparaiso, y despues se hicieron eco los medios de comunicación como la tele. Twitter le ha dicho a los famosos que actitud deben poner frente a la catástrofe, como pedirles que dejen de mandar "fuerzas" a Valparaiso y manden plata o materiales, porque como dijo un bombero por ahí... "esto no es la Guerra de la Galaxias". Los famosos, a mi juicio, son una manga de mal agradecidos, sobre todo los periodistas.

Creo saber cuales el problema de los famosos con twitter. En los años 80 y 90, cuando la tele estaba en su época de esplendor, twitter no existía. Por tanto los famosos no podían saber que el público los odiaba, y decían cosas estúpidas y hacían cosas infinitamente ridículas y no les daba verguenza, porque no sabían lo ridículos que se veían, ya que no había nadie que se los dijiera y entre ellos y el público había una abismante distancia que los hacía casi unos semi-dioses. Lo mismo pasó con los políticos. Iván Moreira hoy debe ser uno de los parlamentarios mas ridiculizados de  la red, no tanto ya por su pinochetismo pasado de moda, si no por todo lo que hemos sabido de su vida, que era un porro, que lo sacaron de la escuela con abogados, que le gustaban los topless y que tiene una pésima ortografía. En los 90, nadie pudo decirle lo estúpido que se vio en el episodio de "el show de este pelota", con Schaulson, pero hoy cada locura que dice se viraliza a tal punto de quedar por toda la eternidad en la red para que nuestros hijos sepan que la política del siglo XX y XXI en nuestro pais llegó a caer tan bajo que un portero de toples baratos llegó a ser senador.

Raquel Argandoña y su hija, la Kel, eran como  unas embajadoras de la realeza inglesa antes de twitter. Hoy son un par de brujas culiás pencas y víctimas del bendito trolleo, lo cual se materializó en la campaña twittera de no ver su reality show, y que fue un rotundo éxito. Lucerito, la cazadora, otra víctima de twitter, no pudo venir a cantar a Viña por eso. Para cuando fue el movimiento estudiantil, la gran niña bullyng de twitter fue Ena Von Baer, que sirvió perfecto para subirle la popularidad a los dirigentes estudiantiles cuando intentaba debatir pcon ellos, y en parte la derrota de cerdo Cristian Labbé en Providencia y del cachetón Zalaquette en Santiago fue gracias a twitter. Hoy, Rafael Gumucio, quien por tantos años dijo tantas idioteces en los medios escritos y de tv y radio y que siempre se la perdonaban porque creían que sus tonteras tenían que ver con su condición de "intelectual" e "irreverentemente chistoso", se llevó uno de los trolleos mas grandes de la historia por decir que era bueno que los perros vagos murieran en el incendio y por tratar de hipsters a los animalistas. A tanto llegó que cerró su cuenta de twitter y se descargó con la furia de un hombre con el ego herido, acusando a sus troles de "nazis". En twitter el sentido de justicia es mucho mas firme y Gumucio se enfrentó a la masa twitera y perdió. Perdió como un imbecila que muere sin reconocer su error.

Entonces no digan que twitter no tiene influencia en la sociedad. Las grandes marchas se han organizado por twitter. A través de twitter han caido algunos gobiernos y dictaduras e incluso Piñera anduvo, en sus primeros años de gobernante, espiando a ciertos twitteros. Ahora que ya pasó todo, que las primeras comitivas de rescate y de ayuda para los damnificados de Valparaiso ya se crearon, actuaron y brillaron gracias a twitter, vienen los rostros. Viene los periodistas carroñeros a mostrarle a los porteños las imágenes de sus casas quemándose lentamente para saber que es lo que piensan, vienen los rostros de televisión a posar para las cámaras ayudando como si les importara la suerte de esas personas, los políticos de lado y lado echándose la culpa entre ellos... en fin, toda esa basofia asquerosa que hace del sufrimiento humano un artefacto multiuso. Pero que se acuerden que si no fuera por twitter, no sabrían de donde sacar información para llenar sus cagadas de noticieros. 

jueves, 3 de abril de 2014

Crisis Moral en el Norte de Chile

                                                        Payaso Culiao

Vuelvo a escribir después de un montón de tiempo. He hecho otras cosas, como dedicarme a mi tesis. Todo indica que voy a retomar mi pluma digital durante este periodo, porque me habita la total desconfianza en quienes hoy nos gobiernan, y estoy seguro que habrá que salir a las calles otra vez. 

Los días recientes han transcurridos marcados por el terremoto en el norte. Es un alivio que el epicentro haya sido una zona poco poblada y que las vidas perdidas hayan sido pocas. Me alegra saber que los titulares de la prensa y las conversaciones en redes sociales no tienen un tinte de luto. Quizá por eso, porque no hay tantas vidas que lamentar, es que la discusión pública se ha desviado a otras cosas, que siempre han estado pero que pareciera ser que recién las descubrimos. Los periodistas chilenos estos últimos días se están transformando en ratas. El espectáculo de la precariedad de la gente damnificada. El show de exponer vía satélite el terror de hombres, mujeres y niños anónimos. El terrorismo del micrófono y la cámara. El sensacionalismo llevado al extremo, con tipos detestables como Viñuela o Amaro Gomez-Pablos, manoseando a destajo y vendiendo a los canales la dignidad de los muertos y el dolor de sus seres queridos. Gente maldita para quienes pareciera que los sismos se midieran en rating y no en grados. Los detesto con toda mi alma. Les deseo lo peor del mundo.

La tele hoy se ha dedicado a conspirar contra todo aquel que no piense como ella. Hoy hacía zapping en Alfombra Roja y ridiculizaban la opinión del actor Fernando Godoy, quien estaba molesto con toda esta basura periodística. Gente como Caniulef, (quien se acordó que era mapuche solo cuando Yerko Puchento lo molestó) no tiene la moral para venir a juzgar la opinión disidente de otras personas. Comerciantes sinvergüenzas subiendo el precio de los alimentos, vendiendo el pan a 3 mil pesos y el agua a 7 mil, y economistas de derecha defendiendo estas inmorales actitudes. Y es que el gran triunfo del sistema capitalista ha sido justamente el egoismo, la indiferencia y la poca solidaridad de cierta parte de la sociedad. Esto es un debate ideológico, quiéranlo o no. Debate que no va a aparecer en la tele por incomodidad de algunos en los medios de comunicación que preferiría mil veces exhibir a Viñuela hacer como que tiene empatía con la gente pobre antes que plantear un tema país.

Me siento asqueado con los periodistas y con los políticos, sobre todos los de derecha, que en vez de pensar en los damnificados, se dedica a crear pequeñas rencillas políticas en base al escape de un grupo de presas que de todas formas ya están, en su mayoría, recapturadas. La gente de Arica e Iquique no necesitan de todos estos perdedores para poder resurgir, porque han sido años de abandono político y comunicacional. Se acuerdan de ellos solo cuando Bolivia pide mar o Perú hace algún show demagogo para sus paisanos. Arica e Iquique son ciudades con un poder de resilencia increíble, y la va a seguir teniendo, porque el abandono no va a terminar aquí. Cuando venga el mega-terremoto posiblemente quieran por fin regalarle esas regiones devastadas a Bolivia antes que asumir la tarea de reconstrucción. 

Fuerza a la gente del norte. Los queremos, y no se merecen tanto manoseo mediático. Son un ejemplo de supervivencia que quedará en los libros de historia.