lunes, 21 de marzo de 2011

Que no se te olvide

Francamente no sé qué decirles
estamos al borde de la III Guerra Mundial
y nadie parece darse cuenta de nada
si destruyen el mundo
¿creen que yo voy a volver a crearlo?

Nicanor Parra

El pódeo de ídolos que los 33 mineros creyeron haber obtenido luego del rescate de la mina san José hoy lo ocupa, y con justa razón, un puñado de trabajadores japoneses. A estas horas los 180 héroes que se quedaron en la planta nuclear de Fukushima siguen su pelea para evitar una hecatombe radiactiva. Ellos son de verdad unos próceres, unos kamikases que sin ser obligados, sin cámaras de televisión ni farándula colgándose de ellos, han aceptado el reto de salvar miles de vidas. A diferencia de los 33 de Atacama, posiblemente muchos de ellos no van a salir vivos de ahí, y los que salgan, tendrán que enfrentar enfermedades como el cáncer. No creo, que en la intimidad y fragor de la lucha en la que están, estén muy preocupados de los premios y homenajes que recibirán cuando salgan de ahí.

El sacrificio de estos hombres me da para pensar en que con lo loco que se ha vuelto el mundo en estos últimos meses, muchos van a comenzar ya la vigilia para esperar, expectantes, el próximo año y el famoso fin del mundo. Otros encontrarán mensajes subliminales en cada tragedia para reafirmar sus teorías apocalípticas, culpando al hombre de convertirse en una bestia destructora. Creo que el fin del mundo podría acelerarse si esos hombres no ganan la batalla que están enfrentando, porque no le creo a las autoridades japonesas, tan acostumbradas (como en la mayoría de los países asiáticos con un mínimo poder sobre el resto del mundo) a ocultar información. Pero si la tesis del fin del mundo está basada en el poder destructivo del humano y su esencia malvada y subdesarrollada, entonces los esfuerzos de los trabajadores de la planta de Fukushima contrarresta toda esa visión que la gente tiene de la humanidad, o al menos viene, aunque sea un poquito, a revindicar su honra.

Siguiendo la idea del comercial de coca cola que vi el otro día, a veces me da la impresión de que el mundo tiene mas cosas bellas que feas. Si, va en contra de todo lo que he aprendido de los hippies, los emos y los posmodernistas intelectuales que con su gris retórica fatalista llenan de depresión los espacios culturales (lo cual al parecer, los excita muchísimo). Una buena canción de amor te hace olvidar la guerra civil en Libia, mucho mas si es una canción rock de amor, porque es más sincera, de corazón. Una dosis de novena sinfonía de beethofen es equivalente a diez sobredosis de lo que charly garcía se inyectaba a la vena antes de cada concierto, y ojo… que ya no es drogadicto. Pero cuando lo era, también hacia buenos temas. Mi universidad es una mierda, sus mandamases son corruptos, pero los buenos músicos y cabros revolucionarios superan en número a los arribistas. El show de la teletón, todos los años, es un negocio televisivo, Don Corleone-francisco se hace la américa con los famosos; pero el número de niños rehabilitados y mejorando su calidad de vida son más que los empresarios que lucran con la desgracia ajena. El numero de piñericosas que te hacen reír en el día es mas grande que el numero diario de mierda que ena von baer le tira a la oposición. Las matemáticas no son malas, pero son difíciles y aburridas. La cantidad, en todo caso, de autócratas profesores de matemática es inferior al número de alumnos que no les ponen atención por dibujar comics, y los comics si son divertidos. Los mafiosos del futbol son mayoría en la ANFP, pero los hinchas que le harían un carapalida a jadue y Segovia podrían llenar el nacional. La tv chilena es una mierda, pero el cable y el Internet tienen más canales y te puedes colgar. El bullyng escolar no es para la risa, pero el que sufre la Kenita si que lo es. Y el porno es adictivo, pero la música lo es mucho mas. Por algo tiene milenios de existencia.

Aun así, hay que decir que en las poblaciones hay mas cabros fumando pasta base que tocando guitarra, mas neonazis pateando drogos que estudiantes marchando por la educación y más híbridos parásitos del estado que siguen pensando en estar ni ahí con todo, aunque se esté cayendo el mundo a pedazos. La misma política que ellos tanto critican sin intenciones de cambiar, está a punto de acordar la instalación de centrales nucleares en nuestro país. El ministro SuperGoulborne ha dicho que por el momento no hay planes de aquello, a pesar de la firma del famoso tratado con los estados unidos. Si en cinco o diez años mas nos vemos patéticamente sintonizando la tele para ver como el presidente de turno corta la cinta de la primera planta nuclear en el país con apoyo de Norteamérica, consideremos el derecho a sentirnos estafados. Una planta nuclear no nace de un día para otro, requiere tiempo desde que se piensa el proyecto hasta que se concreta. Y mientras pasa el tiempo, inconciente de mierda, vas a seguir babeando, mientras que una nube radiactiva invade tu casa y de la nada te sale otro ojo en el ombligo, dos pares de piernas más en la espalda y te nace un segundo culo en la cabeza. ¿Qué más fuerte que la oposición popular para decirle un no rotundo a la energia nuclear? Oh… disculpa. Olvidé que para gente que tu, el salir a la calle a protestar tus derechos es sinónimo de ser comunista.

Este momento es trascendente. Los hippies están destinados a la extinción. Sabrán por fin que la frase “viva la pachamama” es mucho más que fumar la pachamama. Se aburrirán al ver que la ecología ya deja de ser una moda retro para pasar a ser un cauce de acción popular. La ecología es la política del futuro, desgraciadamente porque es una urgencia, y hay que defender sus últimos bastiones de belleza en el mundo y especialmente en nuestro país. Chile es precioso tal como está. En manos de los que faltan que aporten sus manos está la tarea de salvar el paisaje para nuestros hijos.

Terminó de hablar Obama, el premio Nóbel mas fome de la historia. Desde mi primer post en este blog hasta hoy, cuando lo tenemos en nuestras tierras alabando las “positivas” consecuencias que la alianza para el progreso tuvo en nuestra aporreada Latinoamérica, el negro me ha decepcionado. Pero quizas no tanto, quizá era lo lógico, después de un presidente belicoso y malvado como Bush, tener un payaso de distienda en ambiente. Al fin y al cabo el humor hace olvidar cualquier wea, incluso que la basura nuclear muy pronto va a formar parte de nuestro paisaje.

Que a ti no se te olvide.

2 comentarios:

Leslie Miranda dijo...

Don waripolo

Me parece que nos pasamos la vida oscilando entre el más amargo pesimismo y las profundas ganas de vivir y hacer las cosas simples que nos hacen feliz. Por lo menos es mi caso. Conversar y debatir sobre el estado de las cosas ya no es suficiente, me considero en alerta por la mierda de mundo en la que me tocó vivir, pero como tu dices, no todo está perdido, somo muchos hueones en la misma. Obama dejó clarito que quiere arrasar con nuestros recursos naturales y la verdad es que ni siquiera me extraña. Ya en los primeros meses de su gobierno se me cayó al suelo y cuando ganó el premio nobel pense WTF! A Obama nadie le cree hace rato (por lo menos los que nos informamos un poco)

Pero puta que hay cosas que hacen que la vida valga la pena, te apoyo con la música, no hay nada como una buena canción, como la sonrisa de un niño, una buena cachita, una rica cerveza, la paciencia de tu vieja, leer un cuento que te pare los pelos y cantar con toda fuerza en un estadio repleto el grito de un gol.

Saludos

Sandra dijo...

Me gustó mucho tu descripción de lo negativo versus lo positivo.

A veces simplemente nos dejamos llevar por todo lo oscuro y no vemos los colores que pueden estar detras de todo eso.

Muy buen post!!