martes, 6 de septiembre de 2011

La Poderosa Muerte

Hay gente que decididamente tiene mucha suerte. personas como Berlusconi, Agustín Edwards, Rockefeller, Obama, Benedicto 16, la Argandoña, el Negro Piñera o la reina Isabel son gente que en el mundo tienen por misión estorbar o simplemente no hacer nada, comportarse como unos inútiles; total, para eso les pagan. Gracias al dineral que acumulan en sus bancos, todos estos personajes son asiduos viajeros, ya sea con intenciones turísticas o como conquistadores del nuevo orden mundial. Siempre es morbosa la cantidad de fondos que los gobiernos de los países gastan cuando el papa los visita; sospechosas las veces que David Rockefeller viene a chile o decadentes aquellas televisivas ocasiones en las que la Raca llama a los programas de farándula para que vayan a cubrir al aeropuerto su llegada de Miami y ver como reparte combos a periodistas que solo hacen el trabajo que a ella la enriquece.

A ellos nunca se les ha caído el avión. Esas cosas solo le pasan a gente que trata de ayudar a otra, como es en el caso de Cubillos y su proyecto para reconstruir chile. Ojala nunca podamos tener la oportunidad de aclarar los hechos. Lo mejor que podría pasar es que los crueles y espantosos detalles del fallecimiento de los 21 de Juan Fernández se hayan desintegrado con el fuselaje del avión. No estamos para datos frívolos, la dueña de casa ya esta demasiado golpeada con la noticia de la muerte Halcón del matinal, un tipo no pedante, no agrandado, no parte de mi lista interminable de zopencos que desecharía de la televisión chilena. Mi vieja lo disimula, pero igual esta choqueada. Yo también un poco, porque seas o no seas admirador, toda mi generación debe sentir lo mismo: como si algo no cuadrara, como si quitaran la torre Eiffel de parís, o la estatua de la libertad de nueva york. Te acostumbraste a ver a Felipe Camiroaga siempre que prendías la tele desde chico, y con el paso del tiempo paso a ser como parte de lo que tu sabes que siempre esta ahí, que nunca va a cambiar, porque ya es parte del paisaje. Es fuerte saber como terminó la vida de alguien así.

Todo esto que ha sucedido este fin de semana es terrible, deprimente. Pero pensándolo bien, la perdida es de los vivos. En un futuro, la gente va a poder elegir su muerte, estoy seguro de eso. Cuando así sea, me gustaría morir a lo Camiroaga: desintegrado en un segundo antes que agonizante en un hospital y pasando a ser parte del aire del lugar que mas me agrada antes que descomponerme bajo un cumulo de tierra. Tampoco me gustaría ver a la gente que quiero en mi funeral, aunque se que igual van a ir. No seria cómodo saber que el último recuerdo mío sea un cajón de seis manillas y una cruz con un barbón sufriendo en ella. Para eso esta twitter. Un pequeño epitafio dice más que mil imágenes.

2 comentarios:

Leslie Miranda dijo...

Es terrible, es macabro. Espero que los 21 no se hayan dado cuenta de nada, que no hayan tenido la posibilidad de pensar, ni tener miedo. La muerte es una puta caliente, dice Nicanor Parra. No podemos evitar pensar en ella.

Camiroaga. Igual me choqueó. Me gustaba su sentido del humor.

Comparto: Argandoña podría haber ido en el avión, se que es muy negro decirlo, pero hay tanta gente inútil, acéfala, no digo que merezcan morir, pero NO HACEN NADA PRODUCTIVO.

Me parece horrible para las familias que sigan buscando "restos" (yo no aceptaría que me trajeran un brazo, un hueso, un pedazo de mi ser querido). Yo creo que es mucho más sano dejarlos en el mar. Cubillos amaba el mar. Están sumergidos en la inmensidad.

Me alargué un poquito, pero este accidente me cagó el findesemana y el ánimo. Una pena grande para Chile.

Loma Bonita dijo...

no se por qué,pero aunque somos distintos, tus dichos me traspasan sin importar la línea que lleve, en educación esosellama objetivo trascendental.... hoy me quedo con: la perdida es delos vivos! un abrazo Wari =P