viernes, 10 de julio de 2009

Parte del aire

Mi abuela paterna murió de forma tranquila, muy callada, en la casa en donde vivió casi toda su vida y en los brazos del único de sus hijos que no se acobardo al momento de tener que cuidar de ella cuando cayó enferma, osea mi papa. Lo único que hizo fue mirarnos como diciendonos "gracias por todo" y cerro los ojos para siempre. ni siquiera al momento de su muerte se quejo de los dolores que sufría. Solo se dejo caer, sin hacer ruido. Ya era su hora de partir y lo asumió. Fue un momento bastante emotivo, pero a la vez tranquilizador para todos. Yo la quería, a pesar de que no pasaba mucho tiempo con ella.

Mi abuela fue una persona buena, pero con mala suerte, como toda mujer antigua. Solo llego hasta segundo básico y aun así, a falta del padre, quien generalmente nunca estaba, era la única que se esforzaba en ayudarle a sus hijos con sus tareas. Me imagino su vida al lado de mi abuelo muy sola, muy triste, pero callada como siempre. Sufrió golpes, insultos e inmensas mariconadas por parte de su marido, pero nunca se quejó, nunca cambió su personalidad. Siguió siempre siendo la gentil y tranquila doña Yolanda, tierna con sus nietos y preocupada por sus hijos. Por eso me dio pena tener que verla sufrir tanto por la trombosis y el alhzeimer que la postro en la cama, y me dio rabia ver a mis tíos hacerse los imbéciles, inventando cualquier excusa para no cuidarla. Llegue a pensar que mi papa era adoptado, porque no podía tener unos hermanos tan conchadesumadres y el ser tan solidario. Al final llegue a la conclusión de que esa cualidad de ser tan bueno con los los demás la heredo de mi abuela, no podía ser de otra forma.

Mi abuelo paterno, por su parte, murió en un frió hospital, entre convulsiones y gritos de desesperado, mas un montón de moretones en la espalda y un severo daño neurologico debido a un golpe en la cabeza. Me dio pena verlo asi. Antes, hace algunos años atrás, y por culpa de sus grasosas comidas, ya había sufrido una trombosis que lo habían dejado ciego y sin caminar, lapso de tiempo en el que se le olvido que era un tipo orgulloso y machista y se volvio humilde, dedicándose a producir lastima en todos, a buscar el perdón de los que había herido y recuperar el tiempo perdido con el único hijo que lo cuido, a pesar de lo abandonado que lo dejó cuando niño. En un dos por tres se le olvido que le pegaba a su mujer, que le pegaba a sus hijos, que se creía el mas genial de todos y que odiaba a la iglesia. Porque ya empezaba a recibir visitas de las monjas, a rezarle a diosito y cantar canciones cristianas. con sus nietos era como autoritario, aunque conmigo nunca fue así, supongo por mi mal carácter frente a los que me huevean mucho. Me tenia respeto el viejito. Aparte, yo nunca confié mucho en el, es mas, se puede decir que lo que mas apreciaba de el, eran sus libros comunistas. Al final, sufrió otra trombosis que lo dejo hablando cosas muy raras y sin reconocer a nadie, hasta su muerte. triste final para don Nolasco: dios castiga, pero no a palos.

Aun habito la casa de mis abuelos muertos, y debo decir que siento que aun están. Sus años de vivir ahí no han sido en vano... sus energías se han pegado a las paredes, a las tablas del piso, a los libros antiguos, a las ventanas y espejos. Los escucho cuando duermo caminar por la cocina, mover los vasos, correr las cortinas, susurrar palabras indescifrables. Son parte del aire. Antes era un gran problema, no quería quedarme solo, tenia miedo de tener que prender la luz de la cocina y ver a mi abuelo desplumando un pollo, o a mi abuela en la ventana mirando hacia afuera. Al final, me convencí de que los fantasmas y espíritus nunca han descuartizado a nadie, ni han agarrado a alguien para lanzarlo a la quinta dimensión. Yo creo que con suerte te quitan el habla y te quedan mirando como queriendo decirte algo. Y yo creo que el día que uno de ellos se me aparezca, sera para decirme "hola, tanto tiempo, estoy orgulloso de ti". A pesar de que siento la presencia de mis abuelos, aun no me los he topado frente a frente, pero ya no tengo miedo. Creo que mi abuela esta ahí para cuidarme a mi, a mis padres y a mi hermana. Su vida fue ser buena persona y su muerte es seguir siendolo. En todo caso, no se en que andará mi abuelo, quizá recibió el perdón de dios(si es que existe dios), y ahora también nos cuida, a su manera claro... o quizá anda de espía, de agente secreto del diablo(si es que existe el diablo),tratando de descubrirme in fraganti en algún pecado que me haga merecedor de los fuegos eternos del infierno. A ambos les digo: Bienvenidos... al fin y al cabo, yo solo soy un huésped, y esta fue, es y será siempre su casa.

4 comentarios:

Carlo Rodolfo dijo...

entretenido tema...me quedo con la parte final, realmente creo que la presencia de las personas puede seguir habitando un lugar después de muerta, así he sido testigo de hechos paranormales en vivendas donde ha muerto gente de forma insospechada y claro que se siente algo diferente.
aunque siempre hay que tenerle más miedo a los vivos que a los muertos, hay gente tan mala como la que describes al inicio..
saludos!

wipz11 dijo...

la vejes a veces se lleva lo mejor de nosotros otras veces es ahi en donde encuentras lo mejor de ti...

...me queda una sola abuela y no la visito mucho, lo intento pero siempre pasa algo creo que debo poner mas atencion...

...con respecto a lo paranormal, he tenido dos experiencias y cada una tan improbable como la otra, al final solo pasan a ser una anecdota, algo que no sabes si soñaste o de verdad viviste, se pierde en tu cabeza (al menos a mi me pasa)...

...saludos, siempre me dejas pensando!...
... ahi nos leemos.

Saruki dijo...

Wuaaaa.. que sustooo.
La muerte que más me quedó marcada a mí, fue la de mi abuela materna.. ella se suicidó hace unos 6 años... creo que lo abrupta de su decisión hizo que solamente yo.. la sintiera rondando en mi casa... (Vivía con nosotros)

Fue sólo un tiempo... no la he oído por ahí de nuevo.
Supongo que está finalmente descansando.


Oiga Don Waripolo... no tengo el nombre de las pastillas en éste momento... pero a penas las tenga se las doy.. pero no puedo traficarlas...
Pobre de usté.. sé por experiencia propia lo que es no poder dormir.. por el ruido de vecinos.


Que usté descanse y nos leemos...
Creo que volveré por aquí.

Chau.-

Montse Costas dijo...

Uuuff... No me hagas recordar a mi abuela. Mi familia era matriarcado por excelencia en sus tiempos y ella era una jefa muy autoritaria. Tiempos rudos. Pero, cuando murió, me sentí muy mal de no haberme acercado a ella. Bueno, aún lo siento. Y en mi familia pasó algo parecido: mis tías se hicieron las lesas con mi abuela y mi papá se hizo cargo, pese a que mi abuela le tenía mala a mi mamá. Así que con mi abuela y mi mamá en la casa, era siempre tenso el ambiente. En fin... Cosas de la vida.
Sobre hechos paranormales... no sé. No creo mucho en eso.

¡¡Saludos!!

Montse.